El todo lo tengo en fragmentos pequeños, por todos lados,
con toda la gente. Hace un mes sentía a todo lo que daba
y dejaba la razón a un lado, hoy no sé que siento.
No me gustan las despedidas, las odio.
Le dije a Joan que regresaba en un rato y me di la media vuelta
sabiendo que Valencia me queda lejísimos y que el 113 y 115
no están juntos aunque se encuentren cerca. A Karina le prometí
un disco con mis canciones favoritas y de pronto desaparecí.
Me evaporo tan fácil.
Regresar a Pachuca y que me den la misma habitación
de hace 2 años atrás no me dejaba dormir, lo recordaba todo,
aun lo que había olvidado ya.
La clausura de la residencia del aavi fue una fiestototota
en la que tomamos vino tinto. Los asesores terminaron por soltarse
y se tomaron miles de fotos con nosotros.








