Yo me equivoqué. Decisión incorrecta. No debí abrir las manos. Antes yo era libre. Calamaro sabía a vino tinto. Los tiempos no eran en mí. Ni el espacio. Ni la distancia. Esta noche estoy libre de culpas. Provócame.
Haría cualquier cosa. Todo. Sin remordimientos. Se acerca el tiempo de irme. En una tarde tan real, tan calurosa, tan cruda. Pensar con la mente más que con el corazón. Sé lo que deseo para mí. Quiero un hijo varón, de ojos grandes y sonrisa consoladora. Que me hable de tú y que le guste la oscuridad, el viento y las alturas. Conocer a alguien. De cara hermosa, fotografiable. Fuerte y grande. Que huela a lluvia y a días pasados. Con manos grandes, limpias, cuidadas. Que se quite la ropa y me deje dibujar sobre su espalda. De piel suave. Con la eternidad para mí.
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Posted by magenta @ 23:58




Mayo 2nd, 2007 at 5:53
Una vez me dijeron que desconfiara de la letra pequeña que aparecen en los contratos. Esta parece de contrato, y es pequeña… pero tentadora. Si hubieras dejado un espacio para la firma quizás hubieras encontrado candidatos
Mayo 2nd, 2007 at 9:24
Hola JLiáN*
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