

Si disfrutáramos de las personas como si fuera la última vez, las cosas serían mejores. Yo, por ejemplo te abrazaría todo el tiempo, dormiría menos y te sonreiría mas, mucho mas. Esta vez las fotos no fueron tantas como me hubiera gustado, pero cada momento fue sincero.
Así como hay gente que es experta en sacar lo peor de mí, también hay quien logra sacar lo mejor y más puro… energía, sobre todo energía.
Los zapatos llenos de lodo, los ojos adoloridos por casi no dormir, la cámara siempre pegada al ojo, la tarea de aprenderse a Fito, las fotos pequeñas de la Pequeña, las vacas y los abrazos que son mas fuertes que el inconsciente.
Lindos días. A pesar de lo que venga, habrá valido la pena.



