Hace tiempo que dejé de pertenecerme
mi nombre dejó de ser mío
y mi voz, mis manos
el calor de mi cuerpo
la piel, las sonrisas,
nada tengo ya.
Confieso: te mentí.
Desprenderme es tan complicado
y las líneas, y el lápiz
sólo pienso en la puta soledad
Soledad la puta.
Y quiero dejarlo todo
alzar la voz, ser yo la que amenaza
la que golpea y causa dolor.
Creo que ya empieza el show.
No quiero dormir
para no despertar
lejos
acostumbrarme a desacostumbrarme
¿me entiendes?
Me sé distinta
lo sabemos
soy más fuerte.
Alejandro sigue teniendo razón
-”y ahora no sé si tu exististe
o eres sólo un sueño que yo tuve
pero es que hay gente
que no consigues olvidar jamás
no importa el tiempo que eso dure…”-
él tampoco es el de ayer
el de la cama
guitarra
piano
tu voz
y la mía.



