
“Momo era pequeña y bastante flaca, de manera que ni con la mejor voluntad
se podía decir si tenía sólo ocho años o si tenía doce.
Tenía el pelo muy ensortijado, negro como la pez, y con todo el aspecto de no haberse enfrentado jamás a un peine o unas tijeras. Tenía unos ojos muy grandes,
muy hermosos y también negros como el carbón y unos pies del mismo color,
pues casi siempre iba descalza.
Lo que la pequeña Momo sabía hacer como nadie era escuchar.
Muy pocas personas saben escuchar de verdad.
Y la manera en que sabía escuchar Momo era única.”Michael Ende




Mayo 27th, 2006 at 15:06
pues yo escucho, see bravo, bravisimo……..
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