A mi lo que si me asustan son los abismos, lo que se rompe y luego muy difícilmente se puede parchar. Lo que no se dice pero se piensa. Las miradas que articulan lenguajes que no alcanzo a descifrar. Las preguntas que tienen por respuesta silencios. Las declaraciones que se quedan detrás mis labios porque siento que no es el mejor momento.
Yo, la menos irracional, la que piensa con el estómago y por eso tanta gastritis.


Si, es necesario mucho estómago para caminar sobre silencios y miradas
cuando se siente el abismo tan cerca,
uno siente la tentación de caer en él,
************de poner fin a la espera,
de ser abismo.*