Casi no duermo. No puedo. Hay imagenes que florecen en mi cabeza, las paredes de mi cuarto se convierten en invernaderos… y hace frio. En la madrugada, alguien llega tocando a mi puerta, entonces me levanto decidida a abrir, como si esa visita fuera esperada. No hay nadie. El pasillo, la cama de las niñas y el baño. Las escaleras por las que se llega a la azotea. Tal vez por ahi logre escapar, si alguna vez tengo la necesidad de hacerlo.
more...Historias que no son
Tengo dificultad para recordar, problemas con la memoria a corto plazo. No es suficiente… me gustaría más.
Olvidarlo todo.
Despertar un día vacía, poder elegir otro nombre. Entonces me llamaría María.
Me gustan los sobres y las cartas, aunque pocas veces recibí algunas… del mar. También me gustan las bolsas de papel, esas que dan cuando uno compra pan. Hoy encontré una en mi cocina y me la medí, era justo de mi talla, aunque un poco larga (todo siempre me queda largo, porque yo mido un metro con cincuenta y ocho centímetros, algo bajo para mi edad, supongo). No sé en qué momento me quedé pequeña. Cuando estaba en quinto de primaria era la penúltima de la fila y la que se desarrolló primero. El bicho raro del salón. A veces siento que abrí una ventana y me llegó todo de golpe, nombres, hombres, lugares, noches, viajes, maletas, hospitales, llantos, despedidas, llegadas, mentiras, soledades, canciones… mucho para una mujer tan frágil y pequeña… pensaba que la vida se me iba y no me iba a esperar.
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